Alma

Desasosiego

No hallo silencio. Busco en la soledad de la noche la calma que mis latidos me niegan. No la encuentro. Mi sangre bulle en mis oídos, fuerte como un tambor, bum, bum, bum. Quiero dejar de sentir, anestesiar por un instante siquiera todas las voces que gritan en mi cabeza, los recuerdos que se agitan en mi interior. No encuentro la forma. Cada pequeña frustración se ha acumulado poco a poco en un sin fin de reclamos inútiles que nunca serán escuchados, cada lágrima es más vaga y más queda que todas aquellas antecesoras que surgieron más que por rabia, por dolor.

No me reconozco. No sé si era yo aquella que fui un día o esa que ha llegado a ocupar su lugar. Sigo armando pedazos de dicha con cintas de olvido y de resignación. No siento mi alma. Se ha deteriorado de una forma oscura que no reconoce ya a su creador.

La rabia me ciega y en la poca lucidez que me acompaña ruego no perder del todo el corazón. Respiro profundo y por mi cabeza asoman pensamientos siniestros sin fin. Ya no quiero oírlos, pero en algún sitio queda un lazo fuerte que aún sin quererlo los mantiene aquí.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s